viernes, 10 de octubre de 2008

GUADALUPE LOAEZA. ANDRES "EL ROJO"

¿Quién es ese muchacho pelirrojo que osó increpar a Felipe Calderón, llamándole 'espurio' en pleno Palacio Nacional durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud? ¿Quién es Andrés Gómez Emilsson de 18 años, becado en Oslo, Noruega, gracias a su extraordinaria capacidad para las matemáticas? ¿Quién es este universitario tan distinguido, que aparece en la portada de la revista Proceso que está circulando esta semana, con su pelo bien rojo y con los brazos levantados justo en el momento de su protesta?

Para saber aún más a propósito de este joven tan rebelde, tal como era el también pelirrojo Daniel Cohn Bendit, 'El Rojo', uno de los que encabezaban la rebelión juvenil de Francia en mayo de 68, me atreví telefonear al padre del galardonado, el doctor Luis Gómez, Sociólogo de la Sorbonne (su madre es antropóloga y lingüista). Hay que decir que el catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM vivió momentos de absoluta tensión cuando se percató de que su hijo era llevado, junto con Marco Jiménez Santiago (quien protestara también a gritos por la falta de libertad de expresión), por los elementos del EMP: 'Aunque sabía que no le iban a tocar ni un pelo, estaba inquieto'. Para el doctor Gómez resultaba más que incomprensible el hecho que se hubieran llevado a su hijo después de que Calderón se había referido justamente a la libertad de expresión. 'Nuestro país necesita mexicanos como ustedes -decía a los 16 premiados- que pueden hablar con toda libertad, expresarse con cualquier tipo de mecanismos pacíficos. Y creo que lo marca a nuestro país, precisamente, a diferencia de lo que ocurría no hace muchos años, hace 40 años, donde por cierto muchos de quienes ahora no reconocen o recriminan al gobierno federal participaban en aquel régimen autoritario. Hace 40 años no había libertad; hoy tenemos libertad, hoy tenemos instituciones democráticas que pueden tener espectáculos como éste'. Los que seguramente, de plano, no escucharon las palabras de Calderón fueron los dos elementos del Estado Mayor, quienes mientras jaloneaban a Andrés del saco para retirarlo del estrado y llevárselo a lo oscurito, le decían: 'Ya dijiste lo que querías, y ya te cargó la chingada'.. Pero afortunadamente no se lo cargó ninguna chingada y regresó hasta sonriente de la agencia número 33 del Ministerio Público, después de que lo interrogaron agresivamente y de que le tomaran muchas fotos.


Desde que Andrés tenía entre cuatro y cinco años, solía preguntar a sus padres cosas tan inexplicables como: '¿A dónde va el calor cuando se enfría el café?' Ya desde entonces, el pequeño Andrés destacaba en matemáticas y contaba con una excepcional intuición científica, misma que empezó a llamar particularmente la atención a sus maestros del Liceo Franco Mexicano. Más tarde fue inscrito en el Montessori. Allí sus maestros se quejaban de que el niño no ponía atención. No, no la ponía, porque él estaba demasiado ocupado en sus propias matemáticas. La secundaria la cursó en El Logos para luego cursar el primer año de bachillerato en el CCH del Sur. Ya para el segundo y el tercer año, Andrés ganó una beca para ir a estudiar a Noruega, en una de las escuelas del Mundo Unido, en donde cursan 200 estudiantes de 120 nacionalidades. Esta escuela tiene como objetivo la paz y el servicio a la humanidad, experimento que tiene más de 40 años. Aquí en México, tiene cada año, 500 aspirantes de los cuales nada más son elegidos 13 (por lo general la mitad son estudiantes de la UNAM).


A pesar de que Andrés, campeón nacional de matemáticas en la Olimpiada 2007 que se llevó a cabo en Zacatecas y quinto lugar en la Olimpiada Escandinava del 2008, actualmente vive en Fleke-Fiord, a cuatro horas de Bergen, lugar donde participaron los vikingos para colonizar Islandia y donde nacieron sus abuelos maternos, estaba en México en las elecciones pasadas. Las siguió muy de cerca, pero siempre sobre una base de modelos matemáticos, de ahí que encontrara que 'había asimetrías e incongruencias en las curvas gaussianas de los comportamientos electorales'. Igualmente dedujo que la forma en que el IFE había presentado los resultados, no se sostenían. Por ello cuando escuchó que Felipe Calderón le decía a Eufrosina Cruz Mendoza, quien no pudo ser presidenta municipal de Santa María Quiegolani, Oaxaca, por el solo hecho de ser mujer e indígena, no le quiso dar la mano: 'Te robaron la elección, pero ahora, en mi Presidencia, no se va a permitir que se roben en México, elecciones...'. No acababa Calderón de terminar la frase, cuando de pronto se escuchó, como un rayo caído del cielo: '¡Espurio!' No hay duda que la actitud de Calderón le pareció al recién galardonado totalmente cínica. 'Y eso fue lo que lo motivó a expresar su inconformidad', me dijo su padre. En efecto, Andrés no podía quedarse callado respecto a lo que él ya había comprendido gracias a sus conocimientos de matemáticas, es decir, que hubo fraude.


¿Cómo un muchacho que siempre ha sido racional, que siempre aprendió solito a razonar y a argumentar, no iba en esos momentos a defender su punto de vista? De no haberlo hecho, se hubiera arrepentido toda su vida. Por eso ahora, Andrés regresa a su escuela en Noruega con la conciencia tranquila y contento por haber donado la mitad del premio que consistió en 130 mil pesos, a todos los CCH y a las escuelas del Mundo Unido. Él jamás dejará de tener interés en la situación de su país, pero especialmente en las matemáticas y en la filosofía, materias que le han permitido asesorar amigos que ya están a nivel de la facultad. Además, sabe que estudiará Neurociencias, lo cual le da mucha certidumbre. Como certidumbre le han dado todos esos correos electrónicos que recibió para felicitarlo: 'Porque tuvo el valor de decir lo que muchos mexicanos pensamos'.


Por último diremos que hay algo que intriga sobre manera al doctor Gómez: '¿Por qué Calderón, en lugar de poner cara de desconcierto, no reaccionó con sentido del humor? O bien, hubiera puesto (la protesta de su hijo) como ejemplo de libertad de expresión y hubiera pedido públicamente que no tocaran a los muchachos. Con lo que pasó, ahora Andrés está más que convencido que Calderón es espurio'.


Correo electrónico: gloaeza@yahoo.com

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